
✿ A CADA PASO, UN LATIDO. Resignificar el suelo, darle el corazón.
✿ Una práctica conectada profundamente con nuestra esencia y bienestar natural; algo tan simple como ofrecer los pies a la tierra equivale a conectar directamente con las corrientes electro-magnéticas del suelo. La energía que nos atraviesa verticalmente nos une con el Cosmos y las profundidades del planeta.
Nacimos descalzos y evolucionamos descalzos, ¿cuándo fue que nos calzamos todo el tiempo?
✿ Del mismo modo que el calzado interfiere en nuestra conexión con la energía terrestre, cubrirse la cabeza con gorro o sombrero interfiere en nuestra relación con el Sol. Las corrientes magnéticas negativas de la Tierra, así como las positivas de la Atmósfera (Aire y Sol), recorren nuestro cuerpo a través del fluido neurológico y se convierten, en cada órgano, en un estado positivo de salud. Son fuerzas de vibración etérea que condicionan toda nuestra química biológica.
✿ Caminar descalzos al aire libre y la luz del Sol promueve una circulación electro-magnética necesaria para descongestionar órganos y reducir procesos inflamatorios.
✿ Un paseo descalzos por la tierra mojada descongestiona vejiga, intestino, sistema nervioso, alivia dolores de cabeza, etc. ya que el frío del agua y su consiguiente reacción llama a la sangre hacia las extremidades, descongestionando la parte superior del cuerpo. En el mismo sentido, a causa de la planta del pie comprimida y masajeada suavemente contra el suelo, favorece la circulación en general, funcionando como un pequeño corazón periférico.
Cariños, Eleonora.💚