El saber popular, una herramienta poderosa

Hace unos meses, una chica me llamó para encargarme una infusión para descansar, la cual le había prescripto su médica de cabecera para todos los días. Charlamos un ratito y me comentó que era hipotiroidea; le sugerí que vuelva a consultarle, dado que una de las plantas medicinales recetadas por la médica era Melisa (Melissa officinalis), la cual está contraindicada en hipotiroidismo.
Quiero decir, una matrícula de profesional de la salud no avala el conocimiento sobre plantas medicinales, el cual requiere otra capacitación. Por este motivo, en algunos casos trabajo en conjunto con médicos, del mismo modo que derivo cuando no puedo (ni debo) asesorar en determinados malestares.
Las plantas medicinales cuentan con precauciones, contraindicaciones y advertencias; hasta incluso difieren los porcentajes de principios activos de una misma especie de acuerdo a la región geográfica donde se cultive o crezca espontánea. Quienes nos dedicamos a ellas las estudiamos porque las amamos, pero también para colaborar en distintos ámbitos de la salud y el bienestar humano. Del mismo modo, puedo asegurar que el saber más preciado de las plantas medicinales lo heredamos de hombres y mujeres de campo que no contaban con título universitario. Así pues, como digo siempre, no es uno u otro saber: no subestimemos a los yuyeros sólo porque no cuentan con título. Puedo brindar valiosos ejemplos de naturalistas y autodidactas brillantes. Lamentablemente, la grieta la crean quienes tienen determinados intereses. Yo creo que hay lugar para todos, y todos fuimos principiantes alguna vez. 💗 Lo cierto es que nadie tiene el monopolio del conocimiento herbal o el contacto con la naturaleza; somos seres de la misma madre, todos somos tierra. 😄 Integremos, unamos saberes, saquemos conclusiones, conozcámonos a nosotros mismos cada día más para generar autonomía y criterio propio en la elección de los profesionales y el empleo de las hierbas. Aprendamos y enseñemos a otros. El saber popular construye conocimiento, identidad como pueblo y es nuestra herramienta más poderosa frente a determinados sectores económicos hegemónicos.
Tanto los médicos como los herboristas debemos ser conscientes de nuestras limitaciones y saber cuándo trabajar en conjunto o derivar a quien corresponda. En mi caso, derivo al Dr. Alonso, al Dr. Golberg o a mi médico de cabecera que también es homeópata (un humanista maravilloso y paciente como pocos a la hora de escuchar).
Menos es más.☺ Con amor, voluntad y perseverancia concentrémonos en nuestro trabajo, en hacer de nuestra pasión algo serio y sostenido en el tiempo. Nuestras plantitas darán sus frutos. 💪 😄

Cariños,
Eleonora.
💗💗

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