Infusión mágica

 

En mi día a día incorporo hierbas medicinales  de manera diversa y espontánea, como la naturaleza 😊🌿 de este modo colaboro en la preservación de las distintas especies. Por ejemplo, un día bebo una infusión de Carqueja y al otro Incayuyo o Ambay. En caso de requerir tratamiento herbal prolongado, preparo tintura madre. Las hierbas medicinales son toda generosidad, y nuestro deber es respetarlas y cuidarlas para que nunca nos falten. 😍
Siempre necesito la compañía de ellas, no sólo por su aporte benéfico a mi salud, sino por su energía vital, su espíritu: conectan la esencia de mi Ser con el Universo, me expanden. Las plantas son los únicos seres que tienen el enorme poder de transformar lo inorgánico en orgánico, la “no vida” en “vida” y por esta misma razón, cuando interactuamos con ellas -tanto interna como externamente-, son un soplo de vida y serenidad en medio del caos. Sólo ellas -conjuntamente con algunos hábitos saludables- pueden brindarnos un bienestar prolongado y equilibrar nuestro organismo. Algunas personas creerán que es un pensamiento mágico, pero los yuyeros sabemos que no es así, que ellas nos salvan. Por eso cada vez más personas nos acompañan en este camino.
Para esta tarde otoñal opté por una infusión de Marcela y Peperina. Posee excelentes cualidades como digestiva, carminativa (ayuda a eliminar los gases), es hepática y curativa de trastornos gastrointestinales en general. Regula el azúcar en sangre y colabora también en casos de asma. Es inmunoestimulante, tiene actividad antibacteriana, antiviral, antimicótica y antiherpética. Es especial para casos de acidez de estómago, inflamaciones intestinales. Es suavemente sedante y antiespasmódica. Y aparte de todo eso, su aroma y sabor me trasladan al monte cuyano. Una delicia.
Estoy enamorada de nuestras  plantas nativas y sus maravillosas regiones.

Cariños,
Eleonora.
💚💚

*Foto: me acompaña el precioso Manual de Plantas Medicinales de Lía Campos.

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