La Borraja… es pura entrega

 

Según algunos historiadores, su nombre proviene del vocablo árabe “abu rash” que significa “padre del sudor” en relación con sus propiedades sudoríficas. Otros investigadores sostienen que su nombre proviene del vocablo latín «borra», que significa “pelo” por la cantidad de pelos que la cubren. La Borraja (Borago officinalis) fue conocida por griegos y romanos y citada desde la antigüedad por Hipócrates, Galeno y Dioscórides, entre otros. Se reproduce por semillas en primavera-verano en sitios a media sombra y aprecia los suelos bien drenados. Puede alcanzar 1 metro de altura. Tiene unas flores preciosísimas, las cuales son comestibles. Las abejas aman la Borraja y puede asociarse a muchas hortalizas como el Tomate. En cuanto a sus propiedades, uf, ¡tiene un montón! Vitaminas, sales minerales y su aceite en particular son tan sólo algunos de sus beneficios. Alcaloides, flavonoides y mucílagos (entre otros componentes) actúan sinérgicamente para brindarnos un gran poder curador. Sus flores y partes aéreas se emplean como diurético, antiartrítico, sudorífico, sedante, tónico cardíaco y antiinflamatorio, así como en resfríos, faringitis, bronquitis, flebitis y trastornos de la menopausia. Mejora sensiblemente los cuadros asmáticos y muchos malestares respiratorios como tos, disnea, hiperreactividad de las vías respiratorias, etc. Sus mucílagos son una caricia para los pulmones. En cuanto a su uso externo, el ácido y-linolénico conjuntamente con la alantoína (presentes ambos en esta especie) incrementan la producción de colágeno y asegura una mejor tersura y elasticidad cutánea. 🌿🌼

Cariños,
Eleonora.
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