La inteligencia de las flores

 

Siempre me gustó observar la naturaleza, pero recién hace unos años empecé a estudiar en profundidad sus procesos, a interpretar sus ritmos. Día tras día aprendo sobre el mundo vegetal y no deja de asombrarme.☺️Su evolución, su aparente inmovilidad, su poder de resiliencia, de adaptación, de aceptación al medio que le tocó en suerte. Estudio los dones de las plantas y así poder comprender por qué el humano intenta imitar a nuestras hermanas verdes y tomar para sí esos recursos.
Para el Cosmos y sus mágicos seres no hay acontecimiento al azar, está todo perfectamente calculado. Paracelso -acerca de su adorada botánica oculta- escribió que «cada semilla es un pequeño caos»… ¡el precioso caos que dio origen a todo! 😄
En este paseo por el caos ordenado de las plantas, investigo sus estrategias y por qué algunas especies cuentan con más cantidad de un principio activo que otro, o por qué distintos ejemplares de una misma especie cuentan con mayor o menor cantidad del mismo principio activo. Por ejemplo, los alcaloides (principios psicoactivos que suelen tener efecto sedante en el humano) son los más importantes del metabolismo secundario vegetal. Se localizan prácticamente en todo el reino, pero mayormente en algunas familias, y por ser compuestos nitrogenados su número variará en función del Nitrógeno que puedan absorber del suelo en sus formas iónicas NO3 – (nitrato) y NH4 + (amonio). En este sentido, encontramos una relación estrecha entre el número de alcaloides presentes en una planta y este macronutriente, el cual a su vez variará en función del agua disponible. Pero, aparte de esta explicación, ¿por qué las plantas elaboran más o menos alcaloides? ¿Con qué intención han creado esta pócima mágica? Básicamente, para repeler animales herbívoros que se alimentan de ellas. ¿Y cuál es el efecto que causa? El mismo que nos causa a nosotros en dosis no recomendadas: adormecimiento, alucinaciones, mareos, vómitos e incluso puede ser mortal; así que los animalitos huyen a alimentarse de otras plantas más amigables. Otras, desarrollaron elevados ingenios. La Silena de Italia (Silena italica, en la foto de arriba), florcita blanca y tímida que crece debajo de los Olivos en el Mediterráneo, evita la visita de algunos insectos humedeciendo sus tallos con un líquido pegajoso tan efectivo, que los lugareños lo han utilizado para fabricar «atrapamoscas». ¡Y así, muchas otras genialidades! ¡Es tan sabia la naturaleza! 🌿📖🌸

Cariños,
Eleonora.
💗💗

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