¡Rosa rosa tan maravillosa!

Hay muchas elaboraciones caseras que son maravillosas para la piel. Hoy les quiero recomendar una que está siempre presente en mis talleres: el aceite de Rosa mosqueta. Basta sólo dejar macerando los frutos secos machacados en aceite vegetal durante 21 a 28 días, tapado apenas con una gasa o media de nylon. Pasado ese lapso, colamos y traspasamos a un frasco color caramelo. La Rosa mosqueta es un arbusto que se encuentra silvestre en la zona andina de las provincias de Neuquén, Río Negro y Chubut. Es muuuy espinoso y forma grandes matorrales, así que si en sus vacaciones van a recolectar, ¡lleven guantes! Sus frutos son exquisitos en mermelada y contienen gran cantidad de semillas blancas que proveen un aceite con alto contenido en ácidos grasos poliinsaturados. Es un poderoso reconstituyente celular, también es antioxidante debido a su elevado porcentaje en vitamina C. Regenera y nutre la piel eliminando arrugas no profundas y reduciendo cicatrices; redistribuye la pigmentación permitiendo la eliminación de manchas; y realiza acciones preventivas y correctivas al foto-envejecimiento y cáncer cutáneo por exposición a las radiaciones solares a través de la autogeneración de melanina. Además, produce muy buenos resultados en el tratamiento de pacientes con enfermedades cutáneas y en quemaduras.
Observaciones: sólo para uso nocturno.

Cariños,
Eleonora. 
💗💗

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