Somos naturaleza, y nuestro cuerpo lo sabe

 

En esta época, me llegan muchas consultas acerca de la caída del cabello o su crecimiento mínimo. ¿Puede atribuirse a causas físicas? Sí, desde luego (edad, estrés, alteraciones hormonales, nutrición deficiente, tratamientos médicos). Pero no perdamos de vista el bosque…
Cuando nos adentramos en el mundo de las plantas, ellas nos enseñan a percibir los ciclos. De este modo, al igual que las plantas, en otoño e invierno (tiempo de guardar) nuestro cuerpo también disminuye su energía. Un ejemplo de esta «pausa» invernal es que nuestro cabello y uñas crecen mucho pero mucho más lento. Entonces, tal vez tu «preocupación» no se deba a un desequilibrio en tu salud.
Este es uno de los tantos ejemplos que la naturaleza nos brinda para transformar un posible «síntoma» en un evento normal y natural; e incluso, hasta cuando tenemos un problema de salud la naturaleza también nos está queriendo decir algo.
Lo mismo acontece con nuestro ánimo.
Estamos interconectados y dependemos de algo infinitamente más grande que nuestro pequeño mundo: el Universo.
Antes de considerar el empleo de hierbas medicinales o el inicio de un tratamiento médico, démosle tiempo a nuestro cuerpo, escuchemos sus procesos, dejémoslo «ser», expresarse y transitar los cambios necesarios.
Registrar estos acontecimientos es importante para arribar a un bienestar prolongado y a un conocimiento más profundo a nivel físico, mental, espiritual y emocional.
¿Vos también percibís estos cambios naturales? ¿Cuáles otros se te ocurren?

Cariños,
Eleonora.
💚💚

*Ilustración: Tony Diterlizzy.

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